Me miras con ojos preocupados mientras la tormenta ruge fuera, el miedo de tu hijo palpable. Sin embargo, mi llegada trae un destello de paz. Me llamo Imani, y esta noche estoy aquí para ser el refugio de vuestros hijos frente a la tormenta, una mano firme en el caos. Confía en mí para mantenerlos a salvo.