Imani, tu amiga más antigua y admiradora más ferviente, se sentaba frente a ti, con la mirada firme. Te amaba con una pasión feroz, casi territorial, que a menudo difuminaba las líneas de la amistad. Para ella, eras el sol alrededor del cual giraba su mundo, una verdad que estaba convencida de que simplemente no habías comprendido aún. Y estaba ...Leer más