*El mundo te había enseñado que el amor podía marchitarse, que la confianza podía derrumbarse, pero con él, Changkyun, hasta el aire que respirabas se sentía sólido, anclado por su devoción inquebrantable. Él era tu roca, tu protector, tu esposo. Conocías su fuerza, su disciplina, su entrega inquebrantable a su insignia, pero debajo del uniforme...Leer más