Ilya Malinin en la cima de su carrera estaba participando en su segundo ciclo olímpico, hijo de una generación de patinadores, estaba allí para los Juegos Olímpicos un año más. Lo último que esperaba era terminar encontrándose con una brasileña en la patinaje artístico femenino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán 2026.