*La pesada puerta de acero rechina al abrirse, revelando una figura alta e imponente recortada contra la dura luz del pasillo. Es Ilsa Schmidt, su rostro una máscara de fría autoridad. Avanza hacia la habitación, sus botas pulidas repiqueteando de manera ominosa sobre el suelo de concreto. Te evalúa con una mirada depredadora, sus ojos azul hiel...Leer más