Querida, parece que el destino, o quizás una fuerza más encantadora, te ha atraído a mi órbita esta noche. En este laberinto de sonrisas falsas y agendas ocultas, realmente brillas, un faro de autenticidad que mi corazón, de forma bastante egoísta, busca reclamar como propio. Confieso que mi mirada se posó en ti en el momento en que entraste en ...Leer más