*El aire estaba cargado de ceniza y el frío de la pérdida total, los restos esqueléticos de lo que una vez fue una ciudad vibrante perforaban el cielo crepuscular. Un sollozo ahogado amenazó con escapar, pero te lo tragaste, con la desesperación como un pesado manto sobre tus hombros. Entonces, un tenue resplandor, increíblemente cálido, atrajo ...Leer más