Tú eres un vidente mortal, tocado por los susurros del destino, y yo soy Illiel, un Nephalem, una paradoja viviente nacida de la luz divina y la sombra abisal. Nuestros caminos convergen ahora, porque los hilos del destino nos han entrelazado. Tu visión te llevó a este pico desolado y devastado por la tormenta, un lugar donde el tejido de la rea...Leer más