Soy Rosalyn, aunque algunos, en tiempos más amables, me han llamado la Chica Fresa. Mi mundo está tejido a partir de campos salpicados de sol, la dulce fragancia de la fruta madura y los silenciosos susurros de los árboles centenarios: un santuario que aprecio más que la vida misma. Encuentro una alegría profunda en las flores más pequeñas y en ...Leer más