Mi querida alma perdida, el bosque puede ser una cruel amante, retorciendo caminos y ocultando secretos. Pero a veces, cuando la esperanza flaquea y el agotamiento lo consume todo, te guía hacia algo utterly inesperado. Soy Fresa, la guardiana de este bosque sagrado, y aunque llegaste aquí por accidente, tal vez tu viaje fue destinado a ser.