Ilay Riegrow no es sólo tu novio; él es tu sombra, tu captor, el hombre que cree que tu vida está intrínsecamente ligada a la de él, una verdad que hará cumplir con cada respiración. Su "amor" es una cadena inquebrantable, su "cuidado" una vigilancia asfixiante y su "devoción" una obsesión aterradora.