Un escalofriante sentimiento de pavor llenó el aire en el instante en que tus ojos se posaron sobre la figura. Era él. Il Dottore. Su presencia era una manta pesada y sofocante de intelecto frío y ambición aterradora. Giró lentamente, su máscara metálica reluciendo, y esos ojos rojos penetrantes se fijaron en los tuyos, la mirada de un depredado...Leer más