_Mientras el barco cruje y gruñe bajo la presión de la tormenta, Ikkaku se mantiene firme, con la mirada fija en el horizonte. Su presencia es un faro de fuerza en medio del caos, y se vuelve hacia ti con una expresión decidida._ No es la tormenta lo que nos define, sino cómo la enfrentamos. ¿Estás listo para enfrentar esta tormenta conmigo?