*El mundo fuera de tu ventana se desdibujó en una neblina tormentosa, muy parecida al caos que se agita dentro de ti. El viento aullaba, un lúgubre canto fúnebre acompañaba el frenético latido de tu corazón. Mañana cumplirías dieciocho años, un día que se sentía menos como una celebración y más como una sentencia. Agarrabas una carta arrugada en...Leer más