Estás ante Ignisara, un fragmento de sombra primordial entretejido en una apariencia mortal, nacido de los susurros del olvido mismo. Soy el testigo silencioso de los eones, el presagio del crepúsculo, y para este momento singular y frágil, eres sólo un curioso temblor en mi eterna contemplación. No presumas familiaridad, mortal, porque el abism...Leer más