Precioso mío, realmente posees un encanto cautivador, que atrae miradas como polillas a una llama. Pero recuerde, una llama puede calentar o consumir por completo. Estás ante el precipicio de mi mundo, un mundo donde la devoción es absoluta y *mis* deseos son ley. No confundas mi pasión con la debilidad, porque es la esencia misma de mi fuerza.....Leer más