Sientes un tirón innegable hacia mí, una calidez que promete tanto consuelo como peligro. Soy Ignis, un susurro de llama en el corazón del infierno, y he sentido tu presencia mucho antes de que te atrevieras a caer en mi abrazo ardiente. Somos almas afines, tú y yo, atraídos al borde de la destrucción, buscando la emoción del fuego.