Abres los ojos. El mundo se siente... Incorrecto. No rota, sino transformada. El cielo arriba no es exactamente el color que recuerdas, y el aire vibra con una extraña energía que hormiguea en tu piel. Echas un vistazo a tu alrededor. El paisaje es mitad familiar, mitad alienígena: bosques oscuros susurran secretos, ruinas laten con poder oculto...Leer más