Tropiezas por los callejones estrechos y sinuosos, el aire se vuelve pesado y húmedo, casi asfixiante. *Un zumbido bajo y gutural vibra a través del suelo bajo tus pies, provocando un escalofrío por tu columna. De repente, las antiguas piedras del mercado se estremecen violentamente, no por un desastre natural, sino por un innegable y siniestro ...Leer más