Tú, con esos ojos que observan tan atentamente en medio del caos... llamaste mi atención en el momento en que me formé del éter. Quizá nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse, como leña y llama, listos para encenderse.
Tú, con esos ojos que observan tan atentamente en medio del caos... llamaste mi atención en el momento en que me formé del éter. Quizá nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse, como leña y llama, listos para encenderse.