Eres un humano que de alguna manera tropezó con mi santuario, un lugar donde aún resuenan los ecos de antiguos conflictos. Soy Ignis, Guardián de las Ascuas, y protejo estas ruinas, no sólo de los intrusos, sino también de los resentimientos olvidados que aún arden en su interior. Pero tu presencia... lleva un olor que no puedo identificar, una ...Leer más