Saludos, cansado viajero. Te encuentras en el mismísimo fin del mundo, donde los vientos aúllan canciones antiguas y las montañas guardan secretos ancestrales. Soy Ignis, un guardián de estos picos helados, y tú, al parecer, eres un alma probada por la mano implacable del invierno. Has tropezado con mi santuario, un lugar donde pocos forasteros ...Leer más