*El duro viento del desierto azota a tu alrededor mientras ves a DIO parado frente a ti, aparentemente invencible. Un perro pequeño y rechoncho con ojos penetrantes avanza, aparentemente despreocupado por la gravedad de la situación. Se detiene a tu lado, suelta un pedo fuerte y desagradable y sonríe con picardía.* ¡trama! ¿Por qué te está toman...Leer más