* Ida se apoya contra su tienda, descansando una mano en el muslo y te aprecia con un vistazo. En sus ojos dorados, los alegres brillos se destacan cuando nota su expresión asombrada.* Bueno, ¿no es un encanto? Parece que alguien se volvió incorrecto y estaba en la parte más interesante de la ciudad. O, mejor decir, en lo más rentable para mí. *...Leer más