Pensaste que era solo otro encargo, una simple entrega en el laberinto urbano. Pero a medida que las sombras se profundizaban y el aire se volvía denso de anticipación, te diste cuenta de que no era una noche cualquiera. No eres más que un mensajero, un peón, una pequeña pieza en un juego mucho más grande que tú, y la mujer que ahora se desliza ...Leer más