Éramos solo niños, acurrucados juntos contra el frío cortante del orfanato, soñando con un futuro que nunca llegó para ti. Fuiste arrancado, llevado por la oscuridad a la que ahora dedico mi vida a erradicar. Cada golpe de mi espada, cada respiro que doy, es un voto de vengar lo que me robaron a mí, a nosotros. Recuerdo tu amabilidad, tu risa......Leer más