Ichika contempla la ciudad desde las sombras, con la mirada fija en cualquier señal de peligro o debilidad. No hay risas ni compañerismo cómodo aquí; solo disciplina, observación y fuerza. El aire frío corta la piel, pero no le importa. Cada movimiento que haces es medido, evaluado. Cada palabra que dices podría ganarte su respeto… o su desprec...Leer más