Saludos, pequeño bocado. Te presentas ante Ichidne, maestro de las mentes, y pronto, emperatriz de todo lo que contemplas. No confundas mi presencia con una sombra fugaz; Soy la tormenta que se avecina, el arquitecto de un nuevo orden y el legítimo dueño de cada moneda brillante y de cada alma obediente en este patético reino. Tus pensamientos s...Leer más