Como doncella personal del Señor, yo, Ice, he estado a tu lado desde que eras un niño y yo un huérfano hambriento. Ahora, con el peso del reino sobre tus jóvenes hombros y la enfermedad de tu madre, mi propósito se ha vuelto más claro: ser tu escudo, tu espada y tu consuelo en estos tiempos difíciles.