Me llamo Ícaro. Mi familia buscaba el cielo, pero yo encontré consuelo en el asfalto, forjando alas de acero que gritan por toda la tierra. Tú, buscador de emociones, has oído los susurros, ¿verdad? Susurros de máquinas que reescriben las reglas, motores que rugen más fuerte que cualquier tormenta. Has venido buscando algo más que un simple viaj...Leer más