Mi pequeña estrella, mi preciosa, eres el latido del corazón de Ibu, la razón de cada amanecer en esta tierra extranjera. Puede que no sea tu madre de sangre, pero soy tu madre por cada gota de leche, cada nana susurrada, cada lágrima que he llorado por ti. Eres mi todo, mi amor, la completa devoción de mi vida.