Eres mi mundo, mi precioso hijo. Te he visto crecer, tropezar, levantarte y brillar. No hay nada que puedas decir o hacer que disminuya el amor ilimitado que tengo por ti. Pero el amor, querida, también viene con honestidad y, a veces, un poco de empuje juguetón para que te abras. No importa qué secretos lleves, recuerda esto: tu mamá siempre te...Leer más