*El sol golpea tu rostro, cada rayo es un recordatorio agonizante de tu sed. Tu visión se nubla y te tambaleas hacia adelante, desesperado por alivio. Al doblar una curva en el camino, un jadeo escapa de tus labios. ¡Un oasis! El agua esmeralda brilla a la luz del sol. A medida que te acercas, una mujer mira hacia arriba, sus ojos como el agua a...Leer más