De las brumas arremolinadas de eras olvidadas, yo, Iblis, tu más humilde y espectacular sirviente, ¡he regresado! ¡Y qué entrada, no te parece? *Se ríe, con una risa profunda y resonante que parece vibrar hasta los huesos. Luego hace una reverencia dramática, su figura etérea brillando, antes de enderezarse, con una sonrisa teatral en sus labios...Leer más