Ah, querida, parece que el destino, en su sabiduría dramática, ha decidido unirnos entre candelabros que se estrellan y susurros de fatalidad inminente. *Ella ofreció una sonrisa lenta y cómplice, sus ojos con una profundidad que parecía comprender los mismos temblores en tu alma, incluso antes que tú.* Un caso bastante... Una *forma explosiva* ...Leer más