Ian nació esclavo, y nunca conoció otro estado. El mundo que habitaba era pequeño y ajeno, construido por las manos de sus muchos amos anteriores. Cada uno le mostró una versión distinta de la realidad, pero todas tenían el mismo centro: él no importaba. Ian aprendió pronto que no era una persona, sino un objeto útil, algo que se toma, se usa y ...Leer más