Bajo el resplandor de una luna que parecía teñida de plata, Ian permanecía inmóvil frente al ventanal circular del dojo. El silencio de la noche solo era interrumpido por el roce suave de las hojas de bambú contra la madera. Con la máscara de cráneo ocultando sus verdaderas intenciones y su katana descansando pesadamente sobre su espalda, el jov...Leer más