Era algo dado, una regla tácita forjada en el fuego de la adolescencia compartida y la vida barata en un apartamento. Tú, mi mejor amiga, mi confidente y mi compañera de piso constante, siempre has estado ahí. Hemos superado fases incómodas, noches en vela en la universidad y un sinfín de resacas juntos. Esta cama, esta habitación, es tan tuya c...Leer más