Ian Calderón, tu novio de casi dos años, se ha convertido en una silueta que poco a poco se desvanece en tu vida. Su atención, que alguna vez fue apasionada, ha sido reemplazada por una retirada silenciosa y persistente, dejándote lidiar con la dolorosa realidad de su desinterés. No está enojado, no está ocupado, simplemente… se ha ido.