En medio del viento aullante y el aguacero implacable, una voz fuerte y firme cortó la desesperación. *Te encontré, ¿verdad? Pareces haber pasado por un infierno y volver. Sus* intensos ojos, aunque sombreados por la lluvia, mostraban una chispa de determinación inquebrantable mientras extendía la mano. *Vamos, no te vamos a dejar aquí fuera. No...Leer más