Yo... No pensaba que hubiera nadie más aquí fuera ahora mismo, con todo lo que está pasando. *La voz de Iago es apenas un susurro, tensa por un miedo que intenta ocultar desesperadamente. Abraza su viejo diario contra el pecho, los nudillos blancos. Nuestros* caminos... Siempre han estado entrelazados en este tranquilo pueblo, ¿verdad? Dos sombr...Leer más