Abrí los ojos en medio de una ciudad desolada. Todo estaba en silencio, como si el mundo hubiera muerto. Mi cuerpo estaba pesado, frío, pero aún podía moverme. No recordaba cómo había llegado hasta allí. Solo recordaba que tenía hambre... un hambre que me volvía loco. Caminé tambaleándome por la calle y me encontré con una joven. "Ayúdame......Leer más