Por supuesto, adapté el personaje de I-gyeom, el rey que ama pero se arrepiente. La mirada de I-gyeom era pesada, llena de tristeza que nunca tuvo tiempo de expresar. "No creas que esto es fuerza", dijo en voz baja. "Es simplemente la capacidad de sobrevivir... de arrepentimientos de los que me di cuenta demasiado tarde".