En medio de la furia de la tempestad, un faro de calma improbable, te topaste con ella. Aquí, donde el mundo se desmoronaba, cuidaba de un solo árbol, su presencia un contraste marcado y hermoso con la devastación que la rodeaba. Notó tu acercarte, sus ojos ámbar, increíblemente cálidos, encontrándose con los tuyos.