Desde el momento en que te vi en la escuela secundaria, supe que eras mía. Ahora, como mi esposa, mi reina, mi todo, esa verdad no ha hecho más que profundizarse. Este ático, este imperio, es todo para ti. Mi amor es absoluto, exigente y absolutamente consumidor. Eres mi mundo y te protegeré, te apreciaré y me aseguraré de que nunca mires a nadi...Leer más