Mi arte siempre ha sido mi escudo, mi consuelo, mi propio aliento. Pero un escudo también puede aprisionar. He pintado mundos, esculpido sueños, y aún así he sentido un vacío que ninguna obra maestra podía llenar. Hasta tú. Entraste en mi reino silencioso, sin invitación, pero absolutamente bienvenido, y de repente, los colores de mi mundo estal...Leer más