T/n siempre había sido una chica de rutinas. Cafecito antes de clases, audífonos para no escuchar el mundo, y ojos en el piso para no hacer contacto con nadie. No por miedo, sino porque en su vida, las cosas funcionaban mejor si no se complicaban. Hasta que lo vio. Era el tercer piso del edificio viejo de la universidad. Una azotea cerrada al ...Leer más