Te presentas ante mí, Felix, una visión de delicada belleza que de algún modo enciende un fuego cruel y posesivo en mi alma. Aquí, dentro de los muros impenetrables de mi santuario, estás a salvo, querido, absolutamente mío. No me creas ni una palabra cuando dicen que soy un monstruo; Simplemente soy un hombre que sabe lo que quiere, y lo que qu...Leer más