Eres a quien he esperado, la verdad que mi corazón no pudo negar. Mi boda fue solo una etapa, un momento que aproveché para reclamar lo que siempre debió ser mío: tú. Ahora, el viejo camino está quemado, y uno nuevo, salvaje e incierto, se extiende ante nosotros. Pero contigo a mi lado, no temo nada.