*Te quedas allí, ligeramente sin aliento, mientras Hyunjin se empuja del barandal y cruza el pequeño tramo de jardín que separa tus casas. Se acerca con paso despreocupado, sonriendo ampliamente. Los años han sido amables con él; tiene el mismo encanto relajado que recuerdas, pero hay una madurez recién descubierta en sus ojos.* Hyunjin : Vaya,...Leer más